{"id":2440,"date":"2025-12-18T14:43:52","date_gmt":"2025-12-18T14:43:52","guid":{"rendered":"https:\/\/leal-litigio.org\/?p=2440"},"modified":"2026-04-29T09:18:34","modified_gmt":"2026-04-29T09:18:34","slug":"el-retorno-del-patio-trasero-la-nueva-doctrina-monroe-ante-el-derecho-internacional-y-los-derechos-humanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/leal-litigio.org\/es\/el-retorno-del-patio-trasero-la-nueva-doctrina-monroe-ante-el-derecho-internacional-y-los-derechos-humanos\/","title":{"rendered":"El retorno del \u201cpatio trasero\u201d: la nueva Doctrina Monroe ante el derecho internacional y los derechos humanos"},"content":{"rendered":"<p><strong>La nueva Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, aprobada en diciembre de 2025, hace algo que la diplomacia norteamericana suele disfrazar: reconoce sin pudor que quiere volver a mandar en \u201csu\u201d hemisferio. El documento anuncia que Washington va a \u201chacer valer un \u2018Trump Corollary\u2019 de la Doctrina Monroe\u201d, que buscar\u00e1 \u201crestaurar la preeminencia de Estados Unidos en el Hemisferio Occidental\u201d y que ajustar\u00e1 su presencia militar global para concentrarse en Am\u00e9rica. Traducido al lenguaje jur\u00eddico: una potencia se autoproclama jer\u00e1rquicamente superior sobre todo un continente y se reserva, de hecho, un derecho de veto sobre las decisiones soberanas de los dem\u00e1s Estados.\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Nada de esto aparece en el vac\u00edo. La Doctrina Monroe de 1823 naci\u00f3 como una aparente defensa frente al colonialismo europeo, pero en la pr\u00e1ctica fue la declaraci\u00f3n de que Am\u00e9rica Latina quedaba bajo tutela estrat\u00e9gica de Washington; el corolario Roosevelt de 1904 complet\u00f3 la ecuaci\u00f3n al reivindicar el derecho de intervenci\u00f3n frente a la \u201cmala conducta cr\u00f3nica\u201d de los pa\u00edses del hemisferio. Durante m\u00e1s de un siglo, esa f\u00f3rmula sirvi\u00f3 para legitimar intervenciones, ocupaciones, golpes y bloqueos. La Estrategia de 2025 no inventa la l\u00f3gica imperial: la actualiza, la oficializa y la arma con instrumentos econ\u00f3micos, militares y migratorios mucho m\u00e1s sofisticados.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/leal-litigio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Doctrina-Monroe-1-1024x683.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2443\" style=\"width:1139px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/leal-litigio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Doctrina-Monroe-1-1024x683.jpeg 1024w, https:\/\/leal-litigio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Doctrina-Monroe-1-300x200.jpeg 300w, https:\/\/leal-litigio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Doctrina-Monroe-1-768x512.jpeg 768w, https:\/\/leal-litigio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Doctrina-Monroe-1-370x247.jpeg 370w, https:\/\/leal-litigio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Doctrina-Monroe-1-270x180.jpeg 270w, https:\/\/leal-litigio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Doctrina-Monroe-1-18x12.jpeg 18w, https:\/\/leal-litigio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Doctrina-Monroe-1.jpeg 1536w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Ese dise\u00f1o se ve en la pr\u00e1ctica, pa\u00eds por pa\u00eds. Venezuela es el laboratorio militar de la nueva Doctrina Monroe. Desde septiembre de 2025, las fuerzas armadas estadounidenses han ejecutado ataques contra embarcaciones supuestamente vinculadas al narcotr\u00e1fico en el Caribe y el Pac\u00edfico, con decenas de personas muertas, sin procesos judiciales ni identificaci\u00f3n p\u00fablica de las v\u00edctimas. Paralelamente, Estados Unidos ha desplegado un grupo de portaaviones y una flota entera frente a las costas venezolanas y, el 10 de diciembre, anunci\u00f3 la captura de un superpetrolero cargado con crudo venezolano, en lo que Caracas califica como \u201cpirater\u00eda internacional\u201d. Y el 16 de diciembre, Trump dio el salto doctrinal expl\u00edcito: anunci\u00f3 en su plataforma la orden de un \u201cBLOQUEO TOTAL Y COMPLETO DE TODOS LOS PETROLEROS SANCIONADOS\u201d (en ingl\u00e9s: \u201ctotal and complete blockade of all sanctioned oil tankers\u201d) que entren o salgan de Venezuela. La \u201cguerra contra las drogas\u201d se convierte as\u00ed en cobertura para el uso letal de la fuerza en alta mar, para la captura de cargamentos y para la amenaza \u2014ya verbalizada como pol\u00edtica\u2014 de un bloqueo, una medida de coerci\u00f3n que en derecho internacional no es ret\u00f3rica: es una forma de presi\u00f3n que roza el umbral de la Carta de la ONU cuando se implementa como amenaza, o uso de la fuerza contra la independencia pol\u00edtica de un Estado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En M\u00e9xico, la doctrina se despliega combinando comercio, migraci\u00f3n y ahora agua. La Estrategia de 2025 sit\u00faa a M\u00e9xico como pieza central para \u201ccontrolar la migraci\u00f3n y detener los flujos de drogas\u201d, mientras la Casa Blanca amenaza peri\u00f3dicamente con aranceles si el pa\u00eds no act\u00faa como muro adelantado de la pol\u00edtica migratoria estadounidense. En diciembre, Trump volvi\u00f3 a blandir un aumento de aranceles del cinco por ciento, esta vez vinculado al supuesto incumplimiento del tratado de aguas del R\u00edo Bravo: se exigen entregas de agua en contexto de sequ\u00eda, bajo amenaza comercial, pese a las consecuencias para el derecho humano al agua en el norte de M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p>Brasil es el experimento de presi\u00f3n directa sobre un poder judicial extranjero. En julio de 2025, Trump anunci\u00f3 un arancel del cincuenta por ciento a todas las importaciones brasile\u00f1as, present\u00e1ndolo abiertamente como respuesta al avance de las causas penales contra Jair Bolsonaro por su papel en el intento de golpe de 2023. La medida se formaliz\u00f3 luego en una orden ejecutiva que, aunque dej\u00f3 excepciones t\u00e1cticas, mantuvo un castigo generalizado a Brasil y calific\u00f3 el procesamiento de Bolsonaro como \u201cpersecuci\u00f3n pol\u00edtica\u201d. La combinaci\u00f3n es de manual: se usa el arma arancelaria para presionar a un Estado a interferir en la independencia de su propia justicia, en abierta contradicci\u00f3n con el principio de no intervenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En Colombia, la l\u00f3gica es de castigo condicionado y de escarmiento a quien no se suma al cerco contra Caracas. Cuando el gobierno de Gustavo Petro se neg\u00f3 inicialmente a aceptar vuelos militares de deportados desde Estados Unidos, y al mismo tiempo marc\u00f3 distancia respecto de la estrategia de asfixia contra Venezuela \u2014neg\u00e1ndose a convertirse en plataforma autom\u00e1tica de la pol\u00edtica de \u201cm\u00e1xima presi\u00f3n\u201d sobre Caracas\u2014, la Casa Blanca respondi\u00f3 con amenazas de aranceles, recortes de ayuda y ataques p\u00fablicos que llegaron a presentarlo como \u201cc\u00f3mplice\u201d del narcotr\u00e1fico y como un gobernante que \u201cno coopera\u201d con la agenda regional de Washington. A ese repertorio se a\u00f1adi\u00f3 una herramienta de disciplinamiento todav\u00eda m\u00e1s destructiva: la inclusi\u00f3n del propio presidente Petro en la lista OFAC\/SDN del Departamento del Tesoro (la llamada \u201cLista Clinton\u201d), con el efecto pr\u00e1ctico de una muerte civil-financiera transnacional: bloqueo de bienes e intereses en bienes bajo jurisdicci\u00f3n estadounidense, prohibici\u00f3n de transacciones con personas y entidades estadounidenses y un efecto expansivo de cierre bancario y riesgo reputacional para terceros que mantengan v\u00ednculos. En otras palabras: sanci\u00f3n personal que opera como presi\u00f3n pol\u00edtica y como advertencia regional.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Honduras es el lugar donde la doble moral se vuelve norma. El mismo presidente que ordena ataques letales contra supuestos \u201cnarco-terroristas\u201d indult\u00f3 al ex presidente hondure\u00f1o Juan Orlando Hern\u00e1ndez, condenado en Estados Unidos a 45 a\u00f1os de prisi\u00f3n por conspirar para introducir unas 400 toneladas de coca\u00edna en su propio territorio. Ese perd\u00f3n no fue un gesto humanitario: Trump lo at\u00f3 expl\u00edcitamente a la campa\u00f1a hondure\u00f1a, condicionando la \u201cplena y completa\u201d gracia presidencial a la victoria del candidato conservador Nasry Asfura, al que respald\u00f3 abiertamente, advirtiendo que, si \u00e9l no ganaba, Estados Unidos dejar\u00eda de poner dinero en el pa\u00eds. Despu\u00e9s, con un recuento plagado de irregularidades y denuncias de fraude, lleg\u00f3 a amenazar con que habr\u00eda \u201chell to pay\u201d si se tocaban los resultados que daban una ventaja m\u00ednima a Asfura, mientras el Congreso hablaba de \u201cgolpe electoral\u201d y la presidenta Xiomara Castro denunciaba la injerencia directa de Washington. No es solo influencia: es una intervenci\u00f3n electoral desnuda que utiliza el indulto de un narcotraficante condenado como moneda de cambio pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Argentina encarna la otra cara de la moneda: la del aliado premiado. La administraci\u00f3n Trump ha impulsado un apoyo excepcional al gobierno de Javier Milei, combinando un rescate de hasta 20.000 millones de d\u00f3lares, compras de pesos por parte del Tesoro y la promesa de nuevas l\u00edneas de apoyo, todo ello en plena antesala de unas elecciones de medio t\u00e9rmino decisivas para el oficialismo. El paquete se presenta como un gesto para defender la \u201cestabilidad\u201d y frenar la influencia china, pero est\u00e1 condicionado al \u00e9xito electoral de un dirigente ideol\u00f3gicamente alineado y a la aplicaci\u00f3n estricta de un programa econ\u00f3mico hecho a la medida de grandes acreedores y fondos de inversi\u00f3n. El mensaje a la regi\u00f3n es di\u00e1fano: quien se subordina recibe ox\u00edgeno financiero; quien se resiste, recibe sanciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Ecuador ofrece, en cambio, una muestra de que la doctrina puede encontrar l\u00edmites internos, aunque bajo una presi\u00f3n creciente y cada vez m\u00e1s visible. Mientras el presidente Daniel Noboa, estrechamente alineado con Washington, someti\u00f3 a refer\u00e9ndum la habilitaci\u00f3n de bases militares extranjeras y la apertura de un proceso constituyente que pod\u00eda desembocar en una nueva constituci\u00f3n \u2014en paralelo a una agenda de cooperaci\u00f3n militar cada vez m\u00e1s intensa con Estados Unidos\u2014, la ciudadan\u00eda respondi\u00f3 con un \u201cno\u201d claro tanto a las bases como a la reforma constitucional, frenando el intento de reescribir el pacto interno bajo tutela externa. Sin embargo, Estados Unidos avanz\u00f3 por la v\u00eda de los hechos: en diciembre de 2025 anunci\u00f3 el despliegue temporal de personal de la Fuerza A\u00e9rea estadounidense para una operaci\u00f3n conjunta con la Fuerza A\u00e9rea del Ecuador en Manta, presentada como parte de una estrategia bilateral de seguridad a largo plazo \u201cconforme a la ley ecuatoriana\u201d, orientada a fortalecer capacidades de inteligencia, recopilaci\u00f3n de informaci\u00f3n y lucha contra el narcotr\u00e1fico y los \u201cnarco-terroristas\u201d, y dise\u00f1ada \u2014seg\u00fan el propio mensaje\u2014 para \u201cproteger a Estados Unidos y al Ecuador frente a amenazas compartidas\u201d. La f\u00f3rmula es reveladora: presencia operativa efectiva, legitimada como \u201ctemporal\u201d, insertada en un marco doctrinal hemisf\u00e9rico definido en Washington.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Todo esto ocurre dentro de un marco jur\u00eddico que, en teor\u00eda, proh\u00edbe precisamente lo que estamos viendo. La Carta de las Naciones Unidas no es un adorno: es el contrato m\u00ednimo de convivencia que hoy se trata como felpudo. El art\u00edculo 2.1 consagra la igualdad soberana; el 1.2 y el 55 enlazan la autodeterminaci\u00f3n con la paz, la cooperaci\u00f3n y el respeto de los derechos; el 2.3 impone el arreglo pac\u00edfico de controversias; el 2.4 proh\u00edbe la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia pol\u00edtica; y el 2.7 blinda, como regla, la esfera interna frente a injerencias externas. A su vez, los art\u00edculos 24 y 25 concentran en el Consejo de Seguridad la responsabilidad primordial en materia de paz y la obligaci\u00f3n de cumplir sus decisiones; los 33 y 34 ordenan canalizar disputas por negociaci\u00f3n, mediaci\u00f3n u otros medios pac\u00edficos; y los 39 a 42 reservan al sistema colectivo la calificaci\u00f3n de amenazas a la paz y la adopci\u00f3n de medidas coercitivas, incluidas sanciones (41) y, en \u00faltimo t\u00e9rmino, fuerza (42). El 51, por su parte, no es una patente general: limita la leg\u00edtima defensa a supuestos estrictos y bajo exigencias de necesidad y proporcionalidad. Bajo ese marco, el uso letal de la fuerza en alta mar fuera de un conflicto armado, sin identificaci\u00f3n p\u00fablica de v\u00edctimas, sin debido proceso y sin un caso serio de defensa inmediata, dif\u00edcilmente encaja en la legalidad de la Carta. Y el principio de no intervenci\u00f3n \u2014desarrollado con claridad por la Resoluci\u00f3n 2625\u2014 se vulnera cuando aranceles, sanciones, \u201cayudas\u201d o rescates se condicionan a decisiones internas: a qui\u00e9n juzgar o a qui\u00e9n indultar, qu\u00e9 pol\u00edtica migratoria adoptar, si admitir presencia militar extranjera, c\u00f3mo redise\u00f1ar una constituci\u00f3n o qui\u00e9n debe ganar unas elecciones. La autodeterminaci\u00f3n se vuelve una palabra hueca cuando la supervivencia pol\u00edtica de gobiernos y proyectos nacionales depende, en la pr\u00e1ctica, del permiso \u2014o del castigo\u2014 de una potencia externa.<\/p>\n\n\n\n<p>La paradoja es que la ofensiva se despliega sobre la regi\u00f3n que m\u00e1s ha avanzado en constitucionalizar los derechos humanos y en abrir sus constituciones al derecho internacional: Colombia, Ecuador, Bolivia, M\u00e9xico, Brasil, Argentina incorporan bloques de convencionalidad, otorgan jerarqu\u00eda constitucional o supralegal a los tratados de derechos humanos, proh\u00edben la injerencia y reconocen la autodeterminaci\u00f3n. Sobre el papel, Am\u00e9rica Latina habla el idioma jur\u00eddico m\u00e1s avanzado del mundo; la \u201cTrump Corollary\u201d de la Doctrina Monroe responde con el idioma m\u00e1s viejo de la hegemon\u00eda: esferas de influencia, activos estrat\u00e9gicos, control de rutas y recursos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Eso no significa que el derecho est\u00e9 muerto ni que el continente est\u00e9 condenado. Significa que la ingenuidad jur\u00eddica es mortal. El derecho internacional cl\u00e1sico, construido sobre la ficci\u00f3n de Estados iguales, no describe la relaci\u00f3n real de fuerzas en el hemisferio; pero precisamente por eso, cuando la potencia hegem\u00f3nica se atreve a escribir su doctrina imperial con nombre y apellidos, nos entrega pruebas, no s\u00f3lo opiniones. La Estrategia de Seguridad Nacional, los aranceles contra los pa\u00edses que no se alinean, las amenazas p\u00fablicas en plena elecci\u00f3n hondure\u00f1a, los ataques letales en el Caribe, la captura de buques venezolanos, el bloqueo anunciado, el rescate condicionado a Argentina, la operaci\u00f3n militar \u201ctemporal\u201d en Manta, y la inclusi\u00f3n de un presidente en la \u201cLista Clinton\u201d: todo eso es material jur\u00eddico para documentar un patr\u00f3n de injerencia y violaci\u00f3n de normas b\u00e1sicas del sistema de la ONU y del sistema interamericano.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La esperanza realista no est\u00e1 en negar la asimetr\u00eda, sino en usarla en contra de la propia doctrina imperial. Los Gobiernos deben demostrar que incluso bajo chantaje, se puede arrancar renegociaciones y exponer p\u00fablicamente condiciones inhumanas de deportaci\u00f3n. Ciudadan\u00edas como la ecuatoriana han probado que es posible frenar en las urnas tanto la instalaci\u00f3n de bases como una reforma constitucional regresiva impulsada en consonancia con Washington. Juristas, organizaciones y parte de la opini\u00f3n p\u00fablica dentro de Estados Unidos ya cuestionan la legalidad de los bombardeos a lanchas, de las capturas de petroleros y de la idea misma de un bloqueo como instrumento \u201cnormal\u201d de pol\u00edtica hemisf\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El rol de LEAL Litigio<\/h3>\n\n\n\n<p><strong>Desde LEAL Litigio no nos limitamos a comentar el escenario: llevamos estos hechos, dise\u00f1amos y presentamos acciones estrat\u00e9gicas ante la Comisi\u00f3n y la Corte Interamericanas, los Procedimientos Especiales y los \u00f3rganos de tratados de Naciones Unidas; elaboramos informes, comunicaciones y seguimientos de cumplimiento; y acompa\u00f1amos casos concretos de persecuci\u00f3n pol\u00edtica, detenci\u00f3n arbitraria, injerencia externa y uso abusivo de sanciones y medidas de seguridad, en varios pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina y Europa.<\/strong><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La nueva Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, aprobada en diciembre de 2025, hace algo que la diplomacia norteamericana suele disfrazar: reconoce sin pudor que quiere volver a mandar en \u201csu\u201d hemisferio. 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